Todavía
Todavía está por responder una pregunta hecha dos décadas atrás, que lo dejó paralizado. Con un poco de suerte, en quince años más podrá explicar lo que le ocurre esta misma noche.
Ella
Ella se acerca al rosal,recorta con cuidado algunas hojas. Luego va hacia el limonero en el centro del patio y vuelve a entrar a la casa.
El pelo muy negro, las piernas muy flacas. Algo la muerde hace tiempo.
A veces, cuando está sola, mira el rosal por la ventana.
El sueño
El hombre que se sueña en un coche en medio de la ruta, advierte que ya no hay combustible y se esfumaron el volante y las puertas. No hay más salida que despertar una y otra vez para huir de ese auto sin nafta, sin puertas ni volante. Las escenas que van quedando atrás bordean rosales y limoneros de los que cuelgan algunas cartas y fotos que muestran varios juegos de muebles, un domingo de sol, y autos usados de marcas diversas.
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